domingo, 12 de abril de 2009






Un recuerdo
la espalda del tiempo
se despereza.

9 comentarios:

Emilio M. dijo...

Y se abre una puerta -una oportunidad- para vivir una vida más -o un coletazo del ayer-

Genial como siempre, amigo.

Amparo dijo...

Aires de haiku; me gusta cómo lo has dicho.

Antonio Azuaga dijo...

Curioso que la empuñadura de la llave esté borrosa: el presente es confuso y desenfocado, la nitidez está en el otro extremo, en la muesca que abre “la espalda del tiempo”. Hermoso y cierto: la única verdad es lo que hemos sido. Lo otro está por ver.

Dicenquedicenquedigo dijo...

Gracias Suri. Espero que sigas viniendo por aqui, a pesar de todo, a pesar de tu no estar.

Gracias Amparo. Me gusta que te guste.

Cómo sabes "leer", Antonio. Gracias por venir.

Dicenquedicenquedigo dijo...

Gracias Suri. Espero que sigas paseando por aqui.

Gracias Amparo. Me gusta que te guste.

Cómo sabes "leer", Antonio...... Gracias por visitarme.

Anónimo dijo...

Algunos recuerdos es mejor que no se desperecen, que se mantengan calladitos y sin hacer ruido, procurando molestar lo menos posibles. Esos. Esos son los que más temo.

ROCIO dijo...

Me gustó tu breve.

Cordialmente.

Rocío

a-escena dijo...

Los recuerdos, como las llaves, abren o cierran sonrisas.
Bonito blog.
Un saludo.

Vanlat dijo...

Te dejo, aquí pegado, el recuerdo que me persigue... Pesa tanto la llave... Tú lo dices y tu voz no tiembla...
Yo sigo dudando.
Sé que fui bonita, a tus ojos.
Pero no sé si lo sigo siendo.

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